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lunes, 5 de mayo de 2008

MERCENARIOS PREPARAN SU INGRESO EN COLOMBIA

El Mundo| 5 Mayo 2008 - 2:47pm

Empresa que provee de mercenarios a Irak podría entrar a Colombia

Por: Fernando Puchol - Agencia AP
Blackwater, la empresa privada de Estados Unidos que ha hecho fortuna prestando servicios paramilitares en Irak, tiene los ojos puestos en Colombia como mercado de futuro, según el periodista estadounidense Jeremy Scahill, autor de un libro sobre "El ejército mercenario más poderoso del mundo".
Blackwater mira a Latinoamérica La firma proveedora de mercenarios en Irak, Blackwater, está miranado posibilidades de inversión en Latinoamérica.

Scahill presentó este lunes en España, junto a la editorial "Paidós" , esta historia no autorizada sobre el imparable ascenso de Blackwater desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EE.UU. y sobre su conversión en uno de los poderes fácticos más poderosos e influyentes del complejo militar-industrial estadounidense.

En declaraciones a Efe, este periodista de 32 años que colabora habitualmente con el semanario progresista "The Nation", comenta que Blackwater ha conseguido beneficios récord en los últimos dos trimestres, pero que su objetivo es diversificar el negocio para adaptarse a nuevas realidades y que eso pasa por América Latina.

"Blackwater podría terminar en América Latina" , dice Scahill, quien destaca que el Pentágono ha instado a la compañía que preside Erik Prince, un ex militar de familia rica y muy conservadora, a optar a un plan de lucha contra la droga, principalmente para México y Colombia, que tiene un presupuesto de 15.000 millones de dólares.

Es a través de estas empresas privadas como Washington quiere garantizar su presencia en la región sin "dejar una huella militar", explica el periodista, quien sostiene que los miles de millones de dólares que EEUU ha invertido en los últimos 15 años en la lucha antidroga en la región han sido para "la lucha contrainsurgente".

El caso de Colombia es ideal, pues recibe de Estados Unidos 630 millones anuales para luchar contra el narcotráfico, de los cuales, a su vez, Bogotá destina buena parte a pagar los servicios de empresas de las mismas características que Blackwater, como DynCorp.

"El futuro pasa por el entrenamiento y la preparación de militares latinoamericanos, con el objetivo de tener pequeños equipos paramilitares trabajando para estas compañías en América Latina. Veremos un incremento de la presencia de estas empresas que deciden radicarse en la región", pronostica Scahill.

La lógica es la del negocio y la del mercado libre, la misma que llevó a Blackwater y a otras empresas que contratan mercenarios a fijarse en la "fuerza de trabajo barata" que ofrecían países como Chile, Honduras, El Salvador, Perú y Bolivia.

Frente a los 10 mil dólares al mes que puede cobrar un mercenario estadounidense o de otro país del primer mundo por prestar sus servicios en Irak, los latinoamericanos aceptan el mismo riesgo, ofreciendo la misma preparación, por sueldos de mil dólares.

Se trata en su mayoría de militares que se formaron en las décadas de los 80 y los 90, en el marco de las "guerras sucias" instigadas por Washington, y que ya han tenido experiencia en técnicas de contrainsurgencia, tiro de precisión, guerra de comandos, espionaje militar y tácticas de interrogatorio.

Afirma Scahill en el libro que "uno de los mayores contingentes de soldados no estadounidenses importados hasta Irak por Blackwater fue el compuesto por antiguos comandos chilenos, algunos de los cuales habían sido formados o habían servido durante la brutal dictadura militar del general Augusto Pinochet".

Cerca de un millar de chilenos fueron enviados a Irak gracias a la gestión de reclutamiento de José Miguel Pizarro Ovalle, a quien el autor describe como "un partidario acérrimo de Pinochet, que trabajó como traductor para el ejército estadounidense (...) antes de convertirse en enlace entre más de una docena de Gobiernos latinoamericanos y los fabricantes de armas de Estados Unidos".

Scahill subraya también que en Irak "los trabajos más peligrosos los hacen iraquíes o latinoamericanos, protegiendo edificios o contratados por empresas privadas y hombres de negocios para que los protejan"
Añade que actualmente "los más buscados" son los peruanos, a los que se considera "soldados baratos y luchadores".

  • Fernando Puchol - Agencia AP | Elespectador.com

LA VERDAD NO SE PUEDE OCULTAR CON SUBTERFUGIOS

Acusan a José Obdulio Gaviria de promover violencia contra defensores de derechos humanos

Un grupo de 63 congresistas de los Estados Unidos, acusó al consejero presidencial José Obdulio Gaviria, de promover con sus declaraciones amenazas y ataques contra los defensores de los derechos humanos en Colombia. Los parlamentarios norteamericanos enviaron una carta al presidente Uribe, advirtiendo que son preocupantes las afirmaciones hechas por Gaviria, tras la marcha realizada el pasado 6 de marzo contra el paramilitarismo.

El embajador de EEUU William Brownfield, no ocultó la importancia que tiene una declaración como la que emitieron los legisladores de su país.

Los organizadores de la marcha contra el paramilitarismo, sectores de izquierda, sindicalistas y derechos humanos, dijeron que la reacción de los congresistas estadounidenses es oportuna y refleja la estigmatización a que están sometidos

El presidente de la ONG Consultoría para los derechos humanos y el desplazamiento Cohdes, Marco Romero, catalogó como peligrosas las declaraciones en las que José Obdulio Gaviria relaciona la marcha del 6 de marzo con la guerrilla.

Por su parte, el secretario general de la CGT Julio Roberto Gómez, catalogó las declaraciones del asesor presidencial como una aventura desafortunada.

Carta publicada por la agencia AP

63 congresistas señalan a asesor de Uribe en muerte de activistas

Sesenta y tres congresistas demócratas señalaron a un asesor del presidente Álvaro Uribe como responsable indirecto de una serie de asesinatos de dirigentes y activistas ocurridos en Colombia luego de una marcha el mes pasado contra la violencia de grupos paramilitares, según una carta difundida el martes.

En la misiva enviada el lunes 14 a Uribe los legisladores dicen que desde que su asesor presidencial José Obdulio Gaviria ha formulado sus comentarios refiriéndose peyorativamente a los organizadores de la marcha del 6 de marzo, seis dirigentes

populares han sido asesinados y muchos atacados físicamente y hostilizados.

"Le pedimos adoptar una posición pública firme en apoyo de quienes promueven y protegen los derechos humanos", dijeron los firmantes, todos miembros de la Cámara de Representantes, según copia de la carta difundida en una actividad en el Capitolio relacionada con el tratado bilateral de libre comercio.

La actividad fue coordinada por el presidente de la federación sindical AFL-CIO, John Sweeney, para hablar justamente sobre el incremento de la violencia contra dirigentes sindicales y activistas de los derechos civiles, a la semana siguiente de que la mayoría opositora demócrata cerrara momentáneamente toda posibilidad de debate legislativo del tratado.

"En este contexto de violencia, resulta casi imposible a los trabajadores ejercer sus derechos laborales básicos", dijo Sweeney, cuya agrupación ha sido históricamente fuente de votos para candidatos demócratas. "Muchos han optado silenciarse para

protegerse a sí mismos y sus familias, o simplemente guardan silencio en el trabajo".

El senador Sherrod Brown, de Ohio, uno de los miembros del Congreso presente en la actividad, dijo que la oposición al tratado colombiano era "una cuestión moral" para quienes creen en las libertades civiles y la vigencia de los derechos humanos.

Con el propósito de presionar el debate del tratado en 90 días, el presidente George W. Bush lo envió al Congreso sin tener acuerdo bipartidista. Pero la mayoría demócrata desactivó esa prerrogativa presidencial y sumió la suerte del tratado comercial en la incertidumbre.

Los congresistas le dicen a Uribe que Gaviria ha estado refiriéndose desde el 10 de febrero a los organizadores de la marcha contra los abusos de los paramilitares como "aliados o integrantes" de la guerrilla de las FARC.

"Sus declaraciones no son sólo inexactas sino peligrosas, y le pedimos que usted distancie claramente a su gobierno de esos comentarios", dijo.

Iván Cepeda Castro, líder del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (MOVICE), uno de los organizadores de la marcha contra los paramilitares y también presente en el Capitolio, cuestionó la veracidad de las afirmaciones de Uribe de que los paramilitares han sido desmovilizados.

"Todavía están operando como en el pasado", afirmó.

Cepeda Castro y Jorge Rojas, director de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (CODHES), se presentaron horas antes en un coloquio en el Di logo Interamericano y dijeron que el tratado comercial tenía un potencial de "ampliar la base social" del narcotráfico en Colombia.

Rojas explicó que los pequeños empresarios y campesinos colombianos no tenían prisa por el tratado porque allí se generaría unas 700.000 nuevas familias desplazadas que se unirían a los cuatro millones que ya ha generado el conflicto interno en más de cuatro décadas, y que al no tener futuro pueden terminan sembrando coca para el narcotráfico.

"Los que tienen prisa son los grandes empresarios y capitalistas", señaló.

Juan Armando Rojas

TOMADO DE MEDIOS INDEPENDIENTES.

¡URIBE AGREDE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA!

El gobierno nacional y el uribismo han anunciado un proyecto de reforma constitucional para arrebatarle a la Corte Suprema de Justicia la facultad de investigar y juzgar a los congresistas, en pleno proceso de la parapolítica. Propone el uribismo un supertribunal que juzgue tanto a los senadores y representantes como a los magistrados de la Corte. Se trata de un burdo intento de abortar los juicios porparapolítica que tienen en crisis al uribismo. Este intento de golpe de estado institucional, va ligado al golpe real que significa la nueva ola de asesinatos de sindicalistas y otros líderes sociales, las amenazas como las del Magdalena Medio y los señalamientos de José Obdulio Gaviria movimiento social. Es necesario estar alertas, para rechazar el golpe uribista, así como se rechazó el 22 de abril el intento de exilio de Mario Uribe.

TOMADO DE MEDIOS INDEPENDIENTES.

CORTINA DE HUMO PARA OCULTAR SUS DELITOS

Para tapar la parapolítica y el soborno

La perversión uribista, sacada a la luz en todo el planeta con las imágenes del primo Uribe des-asilado de la embajada de Costa Rica, ha decidido tender una cortina de humo, para cubrir el vergonzoso y gigante escándalo de la parapolítica y el demoledor efecto de la autoincriminación de Yidis Medina, sobre el soborno para garantizar la reelección de Uribe.

Ante evidente ilegitimidad del gobierno y su paracongreso, el ministro de las mentiras, Juan Manuel Santos y "organismos de inteligencia del estado" salen a proclamar que la senadora Piedad Córdoba y el periodista Carlos Lozano pertenecen a las Farc. Pero cuando se mira debajo de los titulares conque con la complicidad de los medios de comunicación corporativos han tendido la cortina de humo, se ve su carácter ridículo: que Piedad Córdoba se reunión con Simón Trinidad y Sonia y con un senados estadounidense... que se reunió con Chávez... una clásica amalgama de cosas sabidas por todo el mundo hace tiempos a traves de los mismos medios con fantasías incriminatorias sin ninguna seriedad. ¿No fue el mismo gobiero el que pagó los vuelos para que Carlos Lozano participara en la mediación con las Farc? Como lo señaló Carlos Lozano ¿No fue Juan Manuel Santos el que sí se tomó "unos vinitos" con Raúl reyes cuando concibió la peregrina idea de unir a los paramilitares, la guerrilla y el ejército para darle un golpe de estado a Ernesto Samper? Como ha escrito Ramiro Bejarano: "el drama de Juan Manuel es que debe aparecer no sólo en los computadores de las Farc, sino probablemente en los de las Auc y en los de Víctor Carranza, entre otros".

La cortina de humo de la "farcpolítica" y en particular las acusaciones contra Carlos Lozano y Piedad Córdoba parecen destinas a igual final que el fiasco de la foto que supuestamente mostraba a un ministro ecuatoriano con Raúl Reyes. pero la cortina de humo del gobierno y sus medios ya se tendió el jueves 25 de abril para cubrir la retirada del gobierno, atrapado en la embajada de Costa Rica.

También hace parte de la operación cortina de humo tratar de centrar la discusión en qué ONG habló con el paramilitar que denunció al presidente en lugar de centrarla en las descomunales pruebas de la parapolítica y en las declaraciones de Yidis medina sobre el soborno de congresistas para permitir la reelecicón de Alvaro Uribe.

Tomado de Prensa Independiente.

SECUESTRADOS CARNAZA DE LOS PODEROSOS

Ingrid Betancourt: el doble juego del presidente francés Nicolás Sarkozy



Según el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, su homólogo colombiano, Alvaro Uribe, hizo fracasar varias veces la liberación de los rehenes de las FARC al tratar de aprovechar la coyuntura para emprender operaciones militares a pesar de la palabra dada.

Según la senadora colombiana Piedad Córdoba, Francia proporcionó a las FARC un teléfono satelital para poder mantener un contacto permanente durante las negociaciones tendientes a la liberación de Ingrid Betancourt. Pero, durante una operación conjunta franco-estadounidense-colombiana, los servicios franceses utilizaron ese aparato para localizar al negociador y número 2 de la guerrilla, Raúl Reyes.

La CIA disparó un misil teledirigido y las fuerzas especiales colombianas limpiaron el campamento guerrillero.
Por otro lado, varias víctimas del líder neofascista Mario Sandoval dicen haber reconocido a este individuo entre los miembros de la delegación oficial francesa encargada de las negociaciones.

Según la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (Conadep), organismo argentino que investiga los crímenes de la junta militar, Sandoval fue profesor de la escuela de policía a finales de los años 70 y cometió varios crímenes (expediente de instrucción 1076/1163).
El diario El Tiempo, de Bogotá, reporta en información retomada por numerosos periódicos latinoamericanos que Mario Sandoval trabaja actualmente como consejero del estado mayor militar de la presidencia de la República Francesa.

Sin embargo, un comunicado de la embajada de Francia en Bogotá afirma que el señor Sandoval no ejerce ninguna función oficial en el entorno del presidente francés Nicolas Sarkozy.

viernes, 2 de mayo de 2008

LA CONSTRUCCIÓN DE UNA CIUDADANIA CRÍTICA EN AULAS UNIVERSITARIAS

La construcción de una ciudadanía crítica
en un contexto globalizado en aulas
universitarias

Analía Errobidart

Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires
Argentina
Este trabajo tiene por eje reflexionar sobre las siguientes preguntas:
¿qué función social tiene la Universidad Nacional y Pública –en
este caso particular, la Facultad de Ciencias Sociales de la UNICEN, en
Argentina– en la formación de una ciudadanía crítica, capaz de interpelar
en el plano del discurso y en el de la acción práctica, la tarea de la
imposición y dominación que impulsa el neoliberalismo a través de la
globalización que no solo es económica, sino fundamentalmente cultural?
¿Qué tipo de tarea nos demanda nuestra historia y estos tiempos
de crisis social, a los docentes universitarios –definidos por algunos
autores como intelectuales críticos– en la formación de una ciudadanía
capaz de construir una democracia participativa, en este mundo global?
Las reflexiones que se presentan surgen del trabajo docente
que se desarrolla en la materia comunicación y educación, de la Carrera
de Comunicación Social, e intenta echar luces sobre las problemáticas
que envuelven a estudiantes de grado y a graduados al momento
de realizar intervenciones profesionales con materiales educomunicacionales
(producidos por ellos mismos, bajo diferentes soportes: gráficos,
audiovisuales, radiofónicos, digitales). Así es que los supuestos
ideológicos y los conocimientos teóricos construidos en la formación de
grado se articularán para producir un material educomunicacional que
resulte sólido y coherente en relación a los enunciados previos, a la
producción, a su uso y a la evaluación a la que será sometido.
Introducción
Las reflexiones que aquí se ensayan se contextualizan en
el marco de una Universidad Nacional de alcance regional de la
Provincia de Buenos Aires, en la Carrera de Comunicación Social,
y parte de entender que los graduados de esta Facultad, asumidos
críticos desde las declaraciones del perfil del graduado en su
plan de estudios, y por los contenidos teóricos de los programas
de estudio de las asignaturas y talleres que conforman el plan
curricular, suelen quedar desprovistos de criterios de acción al
momento de asumir prácticas profesionales transformativas y
concretas en la vida cotidiana. La problemática que me motiva a
sistematizar mis reflexiones se construye a partir de catorce años
de trabajo en la materia comunicación y educación, ubicada en
los últimos años de la Licenciatura y del profesorado de Comunicación
Social, de haber participado de cambios de planes de
estudios, y de observar la problemática de inserción laboral de
los graduados en distintos puntos del país.
El caso que voy a tomar para profundizar el análisis, es la
propuesta teórico metodológica de la materia a mi cargo y los
diferentes avances y dificultades que los estudiantes manifiestan.
El eje del desarrollo de la cátedra es el diseño, producción, uso y
evaluación de un material educomunicacional (bajo el soporte
que cada estudiante o grupo de estudiantes elija) en el marco de
un proyecto de intervención social.
Se pretende que los proyectos producidos, den cuenta de
la relación dialógica de lo que Freire1 denomina praxis.
Los puntos centrales de la presentación serán: la globalización
cultural y política vista –y vivida– desde América Latina, la
función de los medios de masivos de comunicación y de los sistemas
educativos –funcionales casi mayoritariamente a la imposición
dominante–, y la necesidad de reconstruir redes sociales,
nuevos modos de participación para la recuperación de nuestra
identidad, de nuestro territorio y de nuestra soberanía. Estos ejes
conceptuales constituyen una parte de los contenidos de la materia
Comunicación y Educación, atravesados por el eje metodológico
de producción de un material capaz de iniciar acciones trans -
formativas en distintos sectores sociales.
La penetración de la cultura globalizada (o la mundialización
de la cultura, bajo el rostro del pensamiento único) es, sin
duda, el instrumento de construcción de hegemonía más potente
que ha construido el neoliberalismo. Los actores sociales estamos
atravesados por la naturalización de la desigualdad, de la injus -
ticia, la falta de oportunidades, de la inseguridad y la violencia, y
frente a esto, los medios masivos de comunicación nos ofrecen
una espectacularización de la vida cotidiana, encubren las acciones
violentas y aberrantes con que se manifiesta el imperialismo
en su necesidad de invasión y dominación, incitan al consumo
como único modo de realización personal y social. Las escuelas,
1 Cabe recordar en este punto la definición que Paulo Freire da de concientización
en la entrevista con el Instituto de Acción Cultural de Ginebra: «el proceso
de concienciación, que se identifica con la acción cultural para la libera ción,
es el proceso por el cual, en la relación sujeto-objeto (...) el sujeto se torna
capaz de percibir, en términos críticos, la unidad dialéctica entre él y el objeto
». Y agrega otra reflexión que complementa el sentido del que se pre tende
construir la formación para la emancipación: «Por eso mismo, repitámoslo, no
hay concientización fuera de la praxis, fuera de la unidad teoría-prác tica, reflexión-
acción» (Freire, 1972).
La formación para la emancipación reclama del esclarecimiento de estas cuestiones
citadas anteriormente, que constituyen el entramado subjetivo e intersubjetivo
con que los actores de la educación (estudiantes y docentes) se abocan
a su trabajo.
por su parte, vacías de contenido socialmente relevante y de
conocimiento, han acentuado aún más las diferencias sociales,
generando circuitos diferenciales de distribución del conocimiento,
y no dan cuenta de estrategias para promover lecturas críticas
de los medios masivos y de los hechos de la vida cotidiana.
Frente a esta situación, que no es generalizable pero sí
mayoritaria, sostenida por las políticas de últimos gobiernos que
resultan funcionales a los mandatos de los grupos económicos
que deciden sobre América Latina, los movimientos alternativos
ya existentes y las nuevas construcciones sociales que comienzan
a emerger a partir del 20 de diciembre de 2001 en Argentina,
imprimen nuevas energías a los actores sociales comprometidos
con un mundo mejor para el tercer mundo.
En este contexto, y con los supuestos que se han presentado,
se analizará el caso de intervención social de estudiantes
avanzados, sujetos enteros construidos en la lógica dual de la
modernidad y el estallido de las instituciones en la posmodernidad,
situación que nos ha dejado a merced de los instrumentos
hegemónicos y sin encontrar (o encontrando tardíamente)
alternativas de acción para mantener nuestra identidad. En este
marco, la resistencia es un modo de no permitir la alineación y la
dominación, para generar acciones transformativas. Desde el
caso que se pretende analizar, la cátedra propone como ejercicio
profesional, la generación de acciones sociales transforma tivas
(Giroux, 1997).
Así es que los supuestos ideológicos y los conocimientos
teóricos construidos en la formación de grado se articularán para
producir un material educomunicacional que resulte sólido y
coherente en relación a los enunciados previos, a la ejecución, a
su uso y a la evaluación a la que será sometido.
1. Comunicación y Educación: aportes para pensar la profesión
La relación comunicación-educación se aborda reconstruyendo
los momentos en la evolución histórico-epistemológica de
cada disciplina, pero fundamentalmente se analizan las prácticas
sociales que los diferentes momentos implicaron.
El campo de la relación que adquiere mayor profundidad
(en su desarrollo y tratamiento) es el de la educación, en tanto
que no ha habido durante la formación de grado, otro espacio
curricular que aborde éstas problemáticas, para los estudiantes
de licenciatura. Los estudiantes de profesorado, arriban con una
sólida formación previa, que les permite generar opiniones y
debates que involucran con mayor compromiso a sus compañe -
ros.
Al tiempo de analizar con dimensiones y categorías teóricas,
con los estudiantes, la situación actual de la educación (en
su dimensión política, como sistema y como práctica, en una
interrelación dialéctica), se produce el primer impacto intersubje -
tivo, en la reconstrucción de su propia historia como sujetos
pedagógicos. El concepto sujeto pedagógico remite a la construcción
conceptual de la Dra. Adriana Puigggrós (1996) para hacer
referencia al sujeto social, político y educativo, portador de una
cultura, gustos e intereses desconocidos o subestimados por los
adultos, con una subjetividad atravesada por categorías que en
muchas oportunidades no han sido puestas en conciencia. Con un
trabajo que lleva a «pasar el conocimiento por los sentidos y las
emociones»2 se concreta la primera aproximación de los estudiantes
a la conciencia individual y colectiva –en el marco de la
materia comunicación y educación–, a los criterios individuales y
colectivos para procesar la realidad y desnaturalizar los sucesos
cotidianos.
A partir de esta primera ruptura con la pura razón moderna,
se comienzan a trabajar los conceptos de intelectual transformativo
y trabajador cultural (a los que se ha hecho mención
anteriormente) en relación a su futuro profesional.
Se entiende entonces, desde la propia definición de trabajadores
culturales, que la intervención social implica un compromiso
que trasciende el plano del discurso, que implica acción
y reflexión, y en ese proceso, producción de nuevos conocimien-
2 Se hace referencia al primer trabajo de producción individual de los estudiantes,
que se denomina «Reflexionando sobre nuestra conciencia crítica», y que
les propone identificar un objeto de consumo cotidiano y su desnaturalización.
tos y saberes, en íntima relación con las necesidades y problemáticas
sociales del entorno.
El proceso de reflexión que acompaña a la intervención, se
constituye así en un momento imprescindible en el proceso de
construcción de una nueva democracia que requiere re-pensar,
re-construir y re-fundar consensos, instituciones, y proyectos
fundados en valores solidarios y colaborativos
La lógica que atraviesa las aulas universitarias (la
construcción disciplinaria, la dualidad teoría-práctica, docenciainvestigación,
la neutralidad del conocimiento, la competencia,
etc.) contribuye a dificultar la realización de proyectos colabora -
tivos con intencionalidad de cambio social. Aún así, esta propuesta
de trabajo significó un avance significativo asociado a la
ruptura de matrices idiosincráticas –sobre las que a veces la formación
académica de grado no puede penetrar–, y ha permitido
analizar cuáles son las dificultades, los obstáculos y los saberes
con que los estudiantes, próximos a graduarse, afrontan las
nuevas situaciones.
No creemos que las transformaciones sociales se produzcan
por el hecho de enunciarlos como necesarios; creemos que la
reconstrucción de la memoria colectiva, la producción de proyectos
colaborativos y solidarios puede iniciarse desde las experiencias
inmediatas, y esa debe ser una de las consignas de los inte -
lectuales de principios del nuevo siglo. Esta pequeña experiencia
pretende ser una tenue luz en este laberinto global...
2. La producción, uso y evaluación de materiales educomunicacionales,
o: ¿cómo penetrar la globalización cultural
dominante?
Desde la perspectiva teórica que articula comunicación y
educación, se asume que el verdadero impacto, la acción trans -
formadora, no se produce a través del discurso, sino de las
prácticas. Pero las prácticas, sin reflexión, pueden ser ciegas...
La situación de reflexión en y sobre la práctica –que como
queda demostrado en estudios actuales acucia a expertos y
novatos– cobra una significación especial en tanto se realiza en el
marco de una materia de quinto año de la carrera.
El trabajo que se propone a los estudiantes tiene fundamentos
conceptuales, técnicos, sociales y políticos, y en conse -
cuencia, la propuesta es coherente con una postura que reclama,
a la Universidad Nacional y Pública, la formación de profesionales
comprometidos con la búsqueda de alternativas genuinas, desde
y con los sectores sociales que aún pueden dar cuenta de identidades
locales, no enteramente globalizadas ni devastadas por el
consumismo.
Sin pretender una mirada simplificadora, los supuestos
fundamentales se orientan a concebir a la educación como una
actividad social que no se agota en la escuela ni en los sistemas
formales de educación tal como hoy los conocemos, y a la
comunicación como una acción humana que permite la construcción
intersubjetiva de sentido y significado, ampliando los límites
de los medios masivos de comunicación que parecen ser los referentes
inmediatos del término. Se privilegia el trabajo con las
producciones de autores latinoamericanos (como Jesús Martín
Barbero, Freire, Kaplún, Prieto Castillo, Gutié rrez, García Canclini,
Puiggrós) y otros autores de la corriente radical-crítica y de la resistencia
(como Giroux, Apple y Mc. Laren).
Se hace preciso recuperar hoy la importancia del pensamiento
de Paulo Freire, que provocativamente propuso para otro
momento histórico asumir la transformación de la cultura contemporánea,
la crisis de la razón monológica y la recuperación de
la racionalidad, sobre la base de la concientización. En un
escenario donde la crisis del modelo impuesto es notoria, el
pensamiento de Freire nos conduce hacia la búsqueda de alternativas
genuinas desde América Latina, para una nueva construcción
de lo social.
La Pedagogía Dialógica que propone Freire entiende a la
educación como una acción cultural que impacta de manera determinante
en la construcción de la subjetividad y como una
acción política ineludible, y a la comunicación con la intencionalidad
de construcción compartida de sentido, que la diferencia de
la difusión y la extensión (Freire, 1973)
Con estas definiciones, podemos asumir para el campo de
convergencia de la educación y la comunicación las siguientes
problemáticas: la comprensión de las relaciones macropolíticas y
sociales y su impacto en la vida cotidiana, la necesidad de reflexionar
sobre la práctica social en la esfera pública, la proyección
profesional de los comunicadores soci ales y la propuesta de
asumirse trabajadores culturales (comunicadores y/o educadores,
educomunicadores) comprometidos con la construcción de
una democracia más participativa: una democracia crítica.
Estas problemáticas señaladas estarán presentes en el
proceso de intervención social que la cátedra propone como práctica,
materializándose en un material educomunicacional. Porque
se entiende que es preciso incluir como parte de este corpus de
conocimiento en construcción desde la racionalidad crítica, la
dimensión teórico-metodológica, de la que emerja el concepto de
praxis que anteriormente se definiera como concepto-timón de la
propuesta.
3. Criterios para la realización del material edu-comunicacional
Con la intención de organizar la producción del material
educomunicacional, se proponen a los estudiantes tres etapas, en
las que irán produciendo diferentes avances. Por cuestiones inhe -
rentes a la presentación (espacio y finalidad), se enunciarán sintéticamente:
Primera etapa: prealimentación y prediseño
Incluye la etapa de diagnóstico de la situación sobre la que
se va a intervenir. Preferentemente, los estudiantes profundizan
situaciones sobre las que ya han actuado en otros
espacios curriculares, pues no es posible pensar un diagnóstico
serio que se realice en un tiempo acotado por el
calendario académico. Para los propósitos de este trabajo,
se pretenden identificar problemas, conceptos claves del
problema, obstáculos y facilitadores. Los estudiantes producen
un informe diagnóstico que se co-evalúa en los encuentros
con los docentes y el resto del curso, y sobre ese
informe se construye una hipótesis de trabajo, que dará
lugar al prediseño del material. El prediseño incluye: construcción
de un boceto del material, toma de previsiones
para su realización.
Segunda etapa: diseño del material
Esta etapa contiene la producción de un diseño que incluye:
justificación, fundamentación teórica (sobre cuatro ejes:
conocimiento, educación, comunicación y reflexión sobre la
propia práctica), objetivos, estructura metodológica (en relación
a los cuatro ejes), secuencia de acciones propuestas,
elaboración de conclusiones (recuperando los cuatro ejes),
recursos: quiénes van a trabajar, de qué equipo se dispone,
qué lugar, qué previsiones sobre su producción y uso se
pueden anticipar.
Tercera etapa: producción y uso del material
Implica la producción propiamente dicha del material, que
asumirá las características y demandas del soporte que se
haya elegido para vehiculizar la propuesta. El material deberá
dejar explícitas sus intenciones, sus supuestos y sus
estrategias de cierre (Prieto Castillo y Gutiérrez, 1999).
Cuarta etapa: evaluación del material, del proceso y
reflexión sobre la práctica
La evaluación entendida como acompañamiento y vigilancia
del proceso, atravesará todas las etapas. Para el momento
de uso del material, se propone la construcción previa de
un instrumento que permita al grupo ir monitoreando el desarrollo
para que puedan realizarse ajustes del uso del material
en la acción, si fuera necesario. La evaluación implica
recuperar si los objetivos se cumplieron, con el contenido
seleccionado, la estrategia metodológica prevista, la forma
de la presentación, en fin: todos los elementos previstos e
imprevistos que acuden a completar las situaciones concretas
de la vida. El proceso de reflexión sobre la práctica implica
la evaluación del material y de su uso, pero además
significa la puesta en palabras (y en conciencia) de los
procesos internos, los pensamientos, las motivaciones y temores,
las justificaciones y fundamentaciones de las acciones
que se realizaron y de las que no se realizaron.
4. Puntos para pensar y mejorar la propuesta
Se pueden identificar problemáticas que dan cuenta de
diferentes tipos de dificultades con que nos encontramos estudiantes
y docentes al momento de producir procesos completos
en la producción de materiales educomunicacionales para la
intervención social:
La intervención en problemáticas sociales concretas genera
nerviosismo, incertidumbre y angustia en un gran número
de estudiantes. Una de las primeras hipótesis que se sostuvieron
desde la cátedra, fue la inevitable situación de eva -
luación que envuelve los procesos de enseñanza-aprendizaje
institucionalizados, y en los que se encuentra envuelta
también esta experiencia de trabajo académico. Pero
de acuerdo con las investigaciones realizadas, no resultó
esta la causa principal de las inquietudes, sino la dificultad
de vinculación con situaciones problemáticas reales, y la
complejidad de su descripción y explicación.
El diseño y ejecución de un proyecto son actividades poco
frecuentes durante el período de formación de grado (de la
carrera de pertenencia). Pero aún así, más inusual resulta
el proceso de evaluación del mismo proyecto y la posterior
reflexión sobre su práctica, esto es, sobre su propia actua -
ción como profesional.
La mayor dificultad para la concreción del trabajo de integración
reside en que gran parte de los estudiantes opera
con la convicción de que la teoría está hecha para ser aplicada
en la práctica. Esta concepción de disociación, de
separación teoría/práctica, mental/manual, da cuenta del
impacto del paradigma positivista, de la presencia innegable
de la racionalidad moderna que ha moldeado las prácticas
sociales, sobre las que el discurso crítico de las aulas
universitarias no ha logrado incidir efectivamente para su
transformación.
En la elaboración de informes finales queda en evidencia la
escasa o nula articulación entre los contenidos y los programas
de trabajo de las materias dentro del Plan de Estudios
de la carrera. La pedagogía universitaria ha logrado escaso
impacto en las prácticas curriculares integradas, siendo uno
de los problemas más relevantes que cada cátedra se
constituyen en una especie de «feudo» con escasa posibilidades
de interactuar con otros miembros externos a la
misma.
Un obstáculo concreto y de difícil resolución —dada la acción
de los MMC y las políticas educativas en general funcionales
a la nueva derecha y la falta de alternativas propuestas
desde sectores progresistas— es la despolitización
de la sociedad y de la universidad en particular. En este
escenario, es difícil involucrar a estudiantes en proyectos
sociales críticos, que requieren continuidad, compromiso y
a veces sacrificios, trascendiendo la lógica de producir
informes finales para las distintas materias que así lo
requieran durante su formación.
Los estudiantes que finalizan el proceso completo, durante
el momento de la reflexión de la propia práctica, logran
integrar en categorías de mayor nivel de complejidad las
actividades realizadas, y pueden alcanzar el nivel de
conciencia al que Freire asocia con la praxis. En general, es
durante este momento que recurren a los aportes teóricos
de materias cursadas con anterioridad en el desarrollo de la
carrera, a la recuperación de experiencias de sus propias
biografías y comienzan a proyectar su futuro profesional
con pasión.
Sorteadas las dificultades enunciadas inicialmente, los estudiantes
(aunque no en todos los casos) logran producir
materiales de buena calidad en cuanto a su resolución
técnica. Esta capacidad técnica del estudiantado da cuenta
de los aprendizajes construidos en el área de producción
multimedial de la carrera.
El impacto social de la intervención de estudiantes avanzados
en situaciones problemáticas acerca a la comunidad
y a la universidad, generando proyectos compartidos con
desarro llo y continuidad. Sabido es que resulta difícil articular
proyectos entre la lógica de la universidad como institución
y diversos contextos sociales, pero es una definición
de interés que entiendo, puede ir concretándose a través
de acciones responsables como las que he descrito.
Y también este tipo de trabajo (la producción de materiales)
debiera ser un punto de articulación entre diferentes
materias y áreas del plan de estudios. Son verdaderos los
obstáculos enunciados anteriormente, pero fundamentalmente,
la falta de ejercicio en prácticas colaborativas que
trasciendan los intereses sectoriales, es una deuda con las
jóvenes generaciones de estudiantes y con la sociedad.
5. Conclusiones finales del trabajo
Se pretende dejar dicho que es necesario recuperar estas
instancias de producción, uso y evaluación monitoreada /acompañada
durante la formación de grado, donde las responsabilidades
sobre el impacto en el campo no recaen aun sobre los estudiantes
sino que están protegidos por la institución que los insta -
la en el campo social.
Esto requiere, sin dudas, que al interior de cada Facultad y
de cada carrera se construyan los espacios de intercambio y se
genere la necesidad de trabajo interdisciplinario, transdisciplinario,
que recupere a la práctica como el centro del debate y de los
problemas teóricos, que a partir de las problemáticas prácticas
cobren sentido las construcciones teóricas.
Para finalizar, recupero el sentido del título de este trabajo,
para proponer un debate que permita a las carreras de Comunicación
Social de América Latina a asumir el desafío mayúsculo
que, a mi criterio, estos tiempos le imponen: resignificar la función
social de los graduados en Comunicación Social, en tiempos
de crisis de ciudadanía, donde el riesgo en que la Nueva Derecha
ha colocado al sistema democrático, requiere que todos los sectores
acudamos a su recuperación. Desde la perspectiva teórica y
metodológica que se ha desarrollado, los Comunicadores Sociales
entendidos como trabajadores culturales podrán constituirse en
actores capaces de intervenir con solvencia y con pasión –a dife -
rencia de la neutralidad que ha exigido la profesionalidad definida
desde la razón instrumental– en la construcción de nuevos sujetos
sociales, ciudadanos críticos, reflexionando las propuestas y
las prácticas con los conocimientos que se entrecruzan en la
intersección de los campos disciplinarios y de los saberes socia -
les.
Referencias
FREIRE, P. (1970): Pedagogía del oprimido. México, Siglo XXI.
FREIRE, P. (1973): ¿Extensión o comunicación? México, Siglo
XXI.
GIROUX, H. (1997): Cruzando límites. Trabajadores culturales y
políticas educativas. Buenos Aires, Paidós.
KROSCH, P. (2002): La Universidad cautiva. Legados, marcas y
horizontes. UNLP, Argentina, Al Margen.
MARTÍN BARBERO, J. (1997): De los medios a las mediaciones.
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PRIETO, D. (1999): La comunicación en la educación. Buenos
Aires, La Crujía.
PRIETO, D. y GUTIÉRREZ, F. (1999): La Mediación pedagógica.
Buenos Aires, La Crujía.
PUIGGROS, A. (1996): Volver a educar. El desafío de la enseñanza
argentina a finales del siglo XX. Buenos Aires, Ariel.
PUIGGROS, A. (1999): Educar entre el acuerdo y la libertad. Bue -
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TADEU DA SILVA, T. (1995): Escuela, conocimiento y currículum.
Ensayos críticos. Buenos Aires, Miño y Dávila Editores








Montines del hambre





Por IGNACIO RAMONET











Portada mayo de 2008 - nº 151 Ya
son más de treinta y siete los países en los que la inseguridad
alimentaria ha provocado protestas. Las primeras tuvieron lugar en
México el año pasado por el aumento exagerado del precio del maíz.
También en Myanmar (antigua Birmania) la insurrección de los monjes, en
septiembre de 2007, comenzó por manifestaciones de descontento contra
la carestía de los alimentos. Y en las últimas semanas hemos asistido a
tumultos en diversas ciudades de Egipto, Marruecos, Haití, Filipinas,
Indonesia, Pakistán, Bangladés, Malasia y sobre todo de África
Occidental (Senegal, Costa de Marfil, Camerún y Burkina Faso) (ver
"Crisis cerealera", págs. 16 a 18).





Son rebeliones de los más pobres y limitadas al
ámbito urbano. El campesinado, por el momento, no se ha amotinado, y
las clases medias no se han sumado al alboroto. Pero lo harán si los
precios de la comida siguen aumentando. Y éstos subirán pues lo
paradójico de la situación es que nunca la producción agrícola había
sido tan abundante. O sea que la carestía actual no se debe a la
penuria, sino a otros factores. Habrá pues nuevos amotinamientos por
hambre y durante un largo periodo. Que se traducirán por nuevas oleadas
de emigración. Pues la comida representa hasta el 75% de los ingresos
de las familias de países pobres, contra un 15% en los países ricos.


Para prevenir las próximas algaradas, algunos Gobiernos ya han
multiplicado las medidas: Kazajistán ha suspendido todas sus
exportaciones de trigo, Indonesia ha decidido limitar las de arroz,
Filipinas ha declarado la guerra a los especuladores, y Argentina,
Vietnam y Rusia han restringido sus ventas de trigo, arroz y soja al
extranjero.


Pero los precios siguen en alza. Desde marzo de 2007, el valor
de los productos lácteos ha subido un 80%, el de la soja un 87%, y el
del trigo, un 130%. El Banco Mundial, que no está exento de
responsabilidad (léase, p. 32, el artículo de Serge Halimi), afirma que
estos aumentos han empujado al abismo de la miseria a más de cien
millones de habitantes de los países pobres. Y el Fondo Internacional
de Desarrollo Agrícola estima que por cada aumento de 1% del coste de
los alimentos de base, 16 millones de personas se ven sumergidas en la
inseguridad alimentaria. Lo cual significa que 1.200 millones de seres
humanos podrían padecer hambre crónica de aquí a 2025.


¿Por qué aumentan los precios de la comida? Esencialmente, por
cuatro razones. Primero porque la elevación del nivel de vida de países
como China, la India y Brasil ha modificado los hábitos alimentarios.
Se consume más carne, luego hay que criar más ganado. El cual consume
una parte importante de las cosechas de cereales. Las nuevas clases
medias comen más veces a la semana carne de pollo y de cerdo, y estos
animales se nutren a base de soja y de maíz. Como la población mundial
va a seguir creciendo y el poder adquisitivo de muchas personas va a
continuar elevándose, se producirá un cambio estructural. El ecologista
Lester Brown lo anuncia: "Cuando los chinos consuman tanta carne como
los estadounidenses, absorberán el 50% de los cereales del mundo" (1).

Segundo, porque una parte de la producción alimentaria (caña
de azúcar, girasol, colza, trigo, remolacha) se destina ahora a la
producción de agrocarburantes. Las tierras y los cultivos que se
dedican a esa actividad ya no dan alimentos para los seres humanos. Y
esto también se va a agravar. La Unión Europea ha decidido que un 10%
del total de hidrocarburos consumidos de aquí a 2020 deben ser
agrocarburantes. Y el presidente de Estados Unidos, George W. Bush,
pide que sea un 15%, de aquí a 2017. A tal punto que países con déficit
alimentario como Senegal o Indonesia han resuelto producir
agrocarburantes en vez de vegetales comestibles. Responsable en parte
de esta situación, el Fondo Monetario Internacional afirma que entre un
20% y un 50% de las cosechas mundiales de maíz y de colza ya están
siendo desviadas para elaborar carburantes.


Tercero, porque el estallido de los precios del petróleo -por
encima de 115 dólares el barril- encarece el coste de los transportes,
en particular el del traslado de los artículos del agro y por
consiguiente el valor de los alimentos.


Cuarto, por efecto de la especulación financiera. Huyendo de la crisis de los
subprime
, los fondos de inversiones apuestan en este momento por los
productos alimentarios: soja, trigo, arroz, maíz. Son valores refugio.
Los fondos compran y almacenan apostando por el alza. Como los
acaparadores de siempre, los nuevos especuladores no dudan en
enriquecerse con las hambrunas que ellos mismos contribuyen a crear. Se
estima que la especulacion está causando un 10% de las subidas de los
alimentos.


Los países ricos se comprometieron hace tiempo a consagrar el
0,7% de su Producto Interior Bruto al apoyo de los países pobres. Muy
pocos han cumplido esa promesa. En su conjunto, el año pasado la ayuda
disminuyó un 8,4%. ¡Y la asistencia a la agricultura de los Estados del
Sur bajó, en los últimos veinte años, un 50%! ¿Cómo extrañarse de la
proliferación de los motines? ¿A qué se espera para crear, por fin, un
gran Fondo Mundial contra el Hambre?






Notas:


(1)
Capital
, París, marzo 2006.